El lavavajillas pierde agua por el suelo: localizar si ocurre al llenar, lavar o desaguar
Si el agua está cerca del enchufe, cable o zócalo eléctrico, no la toques ni muevas el lavavajillas. Si puedes llegar a un interruptor del cuadro desde una zona seca, corta el circuito; cierra también la llave de agua solo si está accesible y no ofrece resistencia. No intentes secar por debajo, inclinar el aparato ni retirar paneles. Una fuga activa o un aviso de protección contra inundación requiere servicio técnico.
El momento en que aparece el agua es una pista clave: durante el llenado orienta a la toma o válvula; durante el lavado, a espuma, puerta, carga o aspersores; al desaguar, a manguera, sifón o bomba. Seca el suelo cuando el aparato esté aislado de forma segura y observa si el charco vuelve, pero no repitas ciclos para reproducir la avería. En equipos empotrados, limita la inspección a lo visible.
Corta el riesgo antes de buscar el origen

Retira a personas y mascotas de la zona para evitar resbalones. No uses el aparato mientras exista agua en el suelo o humedad bajo el mueble. Si la fuga continúa aunque el ciclo se haya detenido, cierra la llave de alimentación cuando sea seguro y solicita asistencia.
No abras la puerta durante un lavado caliente si el agua está saliendo por delante: puede haber vapor, detergente concentrado o agua a alta temperatura. Espera a que se enfríe y sigue las instrucciones de cancelación del manual. Si hay olor a quemado, chispas o saltó el interruptor, no vuelvas a energizarlo.
Relaciona el charco con la fase del ciclo

Anota cuándo se detectó el agua, no cuándo supones que empezó. Si el equipo estaba funcionando, el ciclo mostrado puede orientar, pero el agua puede tardar en recorrer la base o el suelo. No retires el lavavajillas empotrado para seguir una manguera: una conexión se puede aflojar o romper al moverlo.
Si aparece al comienzo, durante el llenado
El agua puede venir de una conexión de entrada, una manguera dañada, una válvula que no cierra o un sobrellenado. Desde fuera, mira el suelo junto a los laterales accesibles y bajo el fregadero; no metas la mano tras el aparato. Si la llave de paso está seca y a mano, ciérrala suavemente mientras esperas a revisión.
Si aparece durante el lavado
Observa si el charco está frente a una esquina de la puerta o si hubo espuma excesiva. Una junta con residuos, una bandeja mal colocada, un brazo aspersor que golpea un utensilio o detergente que no es específico para lavavajillas pueden dirigir agua hacia la puerta. Whirlpool enumera la junta, la espuma, el nivelado y la carga entre las causas posibles en su guía oficial de fugas.
No concluyas que la junta está rota solo por ver agua delante: el suelo inclinado, una puerta que no cerró bien o exceso de espuma pueden dar una señal parecida. Inspecciona únicamente la parte visible de la goma cuando la máquina esté apagada y fría.
Si aparece al desaguar o justo al terminar
La manguera de salida, el sifón del fregadero o la conexión de desagüe pueden tener una unión floja, una obstrucción o un retorno. Si también se atasca el fregadero, hace gorgoteo o vuelve agua a la cuba, anótalo. No viertas desatascador químico en el lavavajillas o en su manguera: podrías dañar componentes y exponerte a salpicaduras corrosivas.
Inspecciona puerta, espuma y conexiones visibles

Una vez aislado el aparato y seca la zona, puedes realizar estas observaciones externas:
- Identifica la fase y el lugar del primer charco: delante, lateral, bajo el fregadero o bajo el mueble.
- Mira la goma visible de la puerta: busca restos de comida, pliegues, cortes o zonas que se hayan salido del canal. No la estires ni uses limpiadores abrasivos.
- Comprueba la carga: platos o utensilios no deben impedir el cierre ni bloquear los brazos según el manual.
- Confirma el producto usado: los detergentes de lavado manual generan espuma y no sustituyen al detergente para lavavajillas.
- Observa las conexiones accesibles bajo el fregadero: no aprietes una unión a ciegas ni desmontes la manguera.
- Fotografía el código de error y el charco antes de limpiar, si hacerlo no te expone a agua o electricidad.
Bosch indica que la activación de ciertos avisos de fuga puede deberse a agua detectada en la base y recomienda cerrar la entrada y contactar con asistencia en sus códigos de error. Si el equipo muestra un aviso de ese tipo, no intentes reiniciarlo repetidamente: puede haber agua en una zona no visible.
Diagnóstico rápido
| Señal | Comprobación | Acción |
|---|---|---|
| La fuga empieza al llenar | Observa desde fuera si aparece junto al mueble o la toma accesible | Cierra la llave si es seguro y pide revisión de la entrada o válvula |
| El agua aparece en una esquina de la puerta durante el lavado | Cuando esté frío y apagado, mira la junta visible y si algo bloqueaba el cierre | Limpia solo según el manual; no ejecutes otro ciclo si la fuga reaparece |
| Hay espuma visible o se usó detergente manual | Comprueba el envase del producto y si la espuma llega a la puerta | Detén el ciclo y sigue el procedimiento del fabricante; no añadas químicos |
| La fuga aparece al desaguar y el fregadero también va lento | Observa el sifón y conexiones accesibles sin desmontarlas | Solicita revisión del desagüe o fontanería; no uses desatascador químico |
| El equipo marca error de fuga o el agua sale por debajo | Lee el código y observa desde fuera; no muevas el aparato | Cierra el agua si es seguro, corta el circuito desde un lugar seco y llama al servicio técnico |
Cuándo dejar la revisión al servicio técnico
Solicita asistencia si el agua reaparece, hay humedad bajo el aparato, la fuga parece venir de una bomba o válvula, el código de protección persiste, o el lavavajillas está integrado y habría que moverlo. No retires zócalos, paneles, cubiertas ni el fondo: allí puede quedar agua cerca de partes eléctricas.
Al pedir ayuda, facilita marca, modelo, código de error, fase aproximada del ciclo y el lugar donde apareció el charco. Indica también si se usó detergente distinto, si hubo una instalación reciente o si el fregadero drena mal. Estos detalles reducen pruebas innecesarias y ayudan a localizar la fuga sin volver a inundar la cocina.